La tecnología de contenedores, como Docker, se ha vuelto cada vez más popular entre los proveedores de nube y las empresas. ¿Pero son los contenedores adecuados para su organización?
La tecnología de contenedores ha tomado el mercado de La Nube casi por la fuerza, a medida que los proveedores siguen adoptando Docker, CoreOS y otros que entran en la mezcla. Pero antes de incluir los contenedores en su estrategia de Nube, es esencial entender cómo funciona la tecnología y si se ajusta a las necesidades de su organización.
Los contenedores ofrecen un enfoque alternativo a la virtualización de servidores. Para implementar contenedores, primero es necesario instalar un sistema operativo (OS) huésped (Linux de preferencia), en vez de un hipervisor. A continuación, se debe instalar una capa de abstracción como una aplicación, que se ejecuta en el sistema operativo subyacente. Esta maquinaria o capa de abstracción crea las condiciones que aceptará los espacios para la ejecución de las aplicaciones, que no son otra cosa que los contenedores. Cada contenedor puede ejecutar su propia aplicación o copias de la misma aplicación, pero todos los contenedores comparten el mismo núcleo único o kernel de sistema operativo.
La dependencia hacia un solo sistema operativo puede hacer que los contenedores sean menos versátiles que las máquinas virtuales que se ejecutan sobre un hipervisor. Por ejemplo, como los contenedores deben moverse a los servidores con los núcleos del sistema operativo compatibles, migrar contenedores requiere más estrategia y planificación. Por otro lado, las máquinas virtuales tradicionales pueden migrar a casi cualquier lugar con un hipervisor adecuado, independientemente del sistema operativo.
Sin embargo, debido a que los contenedores comparten un solo kernel del sistema operativo, pueden reducir los costos de licencias del sistema operativo, aumentar el rendimiento y eliminar los recursos de memoria y procesador necesarios, para ejecutar múltiples versiones del sistema operativo.
La tecnología de contenedores puede beneficiar a los entornos de nube en una variedad de maneras. En comparación con las pesadas máquinas virtuales, los contenedores son ambientes de componentes ligeros que permiten a las aplicaciones moverse entre las ya distintas nubes, sin necesidad de un gran trabajo por rehacerlas. Los contenedores acomodan diferencias de plataformas, en lugar de las aplicaciones que se ejecutan en ellas. Esto ha creado un diferenciador y es lo que beneficia a DevOps y a los desarrolladores de software.
Además, los contenedores reducen los recursos redundantes que cada instancia virtual necesita, permitiendo al mismo servidor alojar más contenedores que VMs comparables, lo que mejora significativamente la escalabilidad y el rendimiento de la nube.
Por lo tanto, ¿son los contenedores adecuados para su organización y estrategia de nube? Los contenedores son ideales para entornos que exigen escala y comparten componentes clave. Por ejemplo, si tiene que girar y desplegar 100 copias de la misma carga de trabajo y sistema operativo, es mucho más eficiente y rentable utilizar contenedores que las máquinas virtuales tradicionales basadas en hipervisor.
Los centros de datos que exigen versatilidad e independencia óptima de las cargas de trabajo permanecerán con Máquinas Virtuales basadas en hipervisor. Sin embargo, los dos enfoques no son mutuamente excluyentes. Ambos enfoques pueden coexistir para satisfacer las necesidades de computación de negocios específicas. La tecnología de contenedores, sin duda, vale la pena ser considerada por la empresa.
¿Cuál estrategia le parece mejor para su Organización?